TRAGOS, de Felipe Zapico Alonso

1 PortadaJuly 15, 2008 2:22 pm

Portada de Tragos, un libroblog de poesía de Felipe Zapico Alonso
 

Tragos
© Felipe Zapico Alonso, 2008

Edita: Mikado Libroblogs
Nº 3 de la Colección Traviesas de Poesía

Prólogo: Susana Barragués
Portada: Sobre un cuadro S/T, de Juan Rafael
Al cuidado de esta edición: Eloísa Otero

1ª Edición: León, julio de 2008

2 Sobre Felipe Zapico Alonso 2:22 pm

Felipe Zapico Alonso. La foto es de Murciego

    FELIPE ZAPICO ALONSO, Zapi, nació en León, en 1960, y desde hace algnos años vive en Badajoz. Entre sus muchas facetas destacamos las de actor, fotógrafo viajero, voz cantante del mítico grupo leonés Deicidas y escritor de poemas y letras de canciones. Es doctor en Documentación por la Universidad de Salamanca y ejerce como profesor en la Facultad de Biblioteconomía y Documentación de la Universidad de Extremadura. Próximamente publicará su primer libro de poemas en papel, Litros, con el sello leonés EJE Ediciones, dentro de la Colección Ería que dirige Héctor Escobar.
 

    Mantiene abiertos tres blogs, los dos primeros exclusivamente de fotografías:

    Más sitios web relacionados:

3 Prólogo 2:18 pm
 
Susana Barragués
 
    El hombre moderno se derrite de urgencia. La urgencia es la velocidad con que se recorre la línea que va desde el deseo hacia el recuerdo. La urgencia consume un tiempo que ni siquiera existe. El hombre moderno se sitúa en un territorio que no existe, hecho de anhelos, costumbre y expectativas y a eso lo llama biografía, y sobre eso construye un personaje. Seres sin trayectorias, hechos de fragmentos, que crean para sí un tiempo que no existe sobre el que proyectan el tiempo que vendrá. Así el futuro se alimenta de un pasado que no ha pasado por el presente. La conquista del hombre moderno es la conquista del vacío del futuro. La fuga del presente es el resultado. Nadie vive en el momento que vive, todo se deja —la satisfacción, la felicidad— a algo que está por venir. ¿Cuándo comenzó esa carrera por huir de nosotros mismos?
 
    Escribir es detener, pararse a jadear, romper con la urgencia. Paso suspendido en el aire, duda entre huida y permanencia, frontera entre succión y dilatación, cuchillo entre deseo y recuerdo. Pulso del que nace el im-pulso, pulso hacia dentro, bocanada.  
 

    Trago: lo que entra de presente en mí —en ti, si unes la boca-en el ahora.

Susana Barragués 

4 TragosJuly 11, 2008 1:19 am

 

 

La noche fue un ladrido de perros;
lenguas ásperas y gargantas roncas,
ideas mudas apelotonadas junto a las cejas
y el resquemor de un adiós rápido.
La ropa ovillada a los pies del sofá
inicia su llamada continua y martilleante;
es entonces, cuando los barrenderos arrastran sus pies contra
el alba
y
los pájaros comienzan a buscar las moscas,
el momento de vomitar silencioso en cualquier rincón de la
memoria.

Leve temblor de labios descubriendo tu dentadura perfecta,
la lengua roza el canero,
afilado de tantas noches
de leves temblores
de dentaduras perfectas.
La noche llega a su fin
la lengua se queda quieta
descansa
duerme tal vez
seca, está seca.

Diría no
hasta cincuenta y dos veces.
Y las letras del tesoro serían mi lecho nupcial
en vehículos importados te gozaría
las suites más barrocas me verían desayunar
tras tu desmayo.
Diría no
Hasta cincuenta y dos veces
si tú, tal vez, me preguntas.

El peralte se acentúa
y los abrazos ruedan desmembrados
a la cuneta
aún por desbrozar
repleta de maleza, turbios adioses
y un reluciente tapacubos.

Se rompe la red
y entre mis dedos tus cabellos caen al vacío,
la longitud del infinito establece la distancia
que separa mis labios de la red
rota
inútil
culpable, al fin.

Recorre la yema de mi dedo índice
la geografía de ausencias,
al cabo de un rato
aburrido
la yema de mi dedo índice hurga en mi nariz.

Estalló un vaso a nuestros pies
dos bofetadas sirvieron para educarle
las mujeres me admiraron esa noche
pero durmieron con los hombres
que se habían quedado quietos
muy quietos.

Descubro entre el ruido
la lentitud de tu mirada
y la noche progresa
al compás de Harlem Nocturno
cuando el saxo calla
la lentitud de tu mirada, seguida de tu hermoso culo
se ahoga
entre los hielos
de mi penúltima copa.

Racimos de dientes
ante mi lengua
y corre la espuma de la cerveza
sobre la barra
dejando ese cerco
con el que juguetear
contra la madrugada.

Trepidación de guitarras distorsionadas
en las mentes nubladas de deseo
y miseria
trepidación última justo antes de vestirte
cuando el sol indica la hora de dormir
cuando ya fue tarde para haberte ido con quien no quiso.

Corre el turno la chica de moda
hoy es la noche anunciada
elegirá un nuevo hombre a quien volver loco
ante las puertas del bar se apelotona la multitud
al final ella marchará
los hombres usados
se agarrarán, cabizbajos, a su copa infinita.

Tomé algunos sedantes en aquella época,
agoté las reservas de alcohol
y también, creo recordar,
no podía olvidarte.

Removiendo en los recuerdos
aparecen de pronto
unos pechos sin rostro
varias sonrisas huidizas
tres o cuatro arrebatos
y el Gato con Botas.

No tuve ocasión de decirte adiós
en realidad nunca llegué a hablar contigo
pero quiero que sepas
ahora que soy mayor
que si te vuelvo a ver
te diré adiós
morderé tus labios
mientras te desmayas entre mis brazos
y me iré sin decirte adiós.

Te ruboricé insolente
mirándote desde mi esquina.
Mientras mis piernas tiemblan
ocultas tras la barra,
me hubiera gustado hablarte
decirte que me gustabas
pero tu rubor me encendía
me encantaba.

Trago tras trago
fui engullendo la bilis
de las tragedias diarias
de la noche trágicas
en las que hacer que
trago tras trago
esperar un abrazo
un susurro
tal vez un beso.

Huyendo cada noche de mí
di los rodeos más extraños
llegando siempre
sin remedio,
casi siempre crispado,
a donde había prometido no volver.
 

5 Colofón 1:14 am

 

 Mikado Libroblogs

Se terminó de editar este libroblog
nº 3 de la colección Traviesas de Poesía
en León, en julio de 2008 

- - -

Colección Traviesas de Poesía

- - -

Nº 3 

 ZAPI

FELIPE
ZAPICO
ALONSO

'ZAPI' 

 Traviesas de Poesía